El Cafodos, spray químico que "refresca" los peces...

El Cafodos es un elemento químico aditivo que, una vez rociado sobre los peces viejos o de desecho, no deja rastros sino que ‘rejuvenece’ el aspecto, con el fin de hacer creer que sean recién pescados. El producto parece fresco, con ojo vivo y muy negro, y escama brillante, pero no por dentro, porque los peces llevan ya varios días que están podridos.

El Cafodos es un elemento quimico aditivo que, una vez rociado sobre los peces viejos o de desecho, no deja rastros sino que 'rejuvenece' el aspecto, con el fin de hacer creer que sean recien pescados. El producto parece fresco, con ojo vivo y muy negro, y escama brillante, pero no por dentro, porque los peces llevan  ya varios días que están podridos.


Del cafodos todavía no se conoce el lugar donde se produce, hay rumores que dicen en España, pero como según parece, non hay ninguna confirmación. Ha sido detectado ya desde unos años por el Ministerio de la Salud, y ahora en Italia la Magistratura está procediendo en varias ciudades con indagaciones y pesquisas. Por parte de los Carabinieri del Nas (Nucleo Antisofisticazioni Sanitá) hacen verificaciones por doquier: bancos de mercados y supermercados. Descubrir la sustancia es muy difícil porque el cafodos, que es compuesto de acidificante, corrector de acidez, y oxigene activo, no deja rastros sobre el pescado por lo tanto es imposible evidenciarlo con los análisis, si bien la sustancia química no es toxica en si misma pero puede esconder eventual toxicidad del pescado.

 

Los investigadores  sospechan que la sustancia spray está siendo muy utilizada en los mercados de toda Italia. El producto no es localizable porque, una vez modificado el aspecto del alimento, se trasforma en agua. Pero los peces se estropean y pueden provocar gran daño a la salud de los ignorantes consumidores. El expediante abierto por la magistratura contra un anónimo supone delito de fraudee en comercio. La investigación empezó después  de una segnalación del Ministrerio de la Salud relativa a las numeroras intoxicaciones acaecidas  en ciudadanos. El fraude, según las primeras investigaciones, habría sido cometido en las plataforma donde venden y tratan directamente los pescadores extranjeros.

 

La Ley (Reglamento Ce 1333/2008) autoriza el uso de aditivos en el pescado y  derivados, elaborados frescos y congelados. Pero esta norma no siempre viene aplicada correctamente y a menudo los aditivos son añadidos en dosis excecivas y, en algunos casos es  también peligroso para la salud, para encubrir los procesos de alteración del pescado, para mejorar el aspecto y aumentar en modo artificial el peso. Reconocer un producto pesquero alterado no es para nada sencillo, y también los más expertos pueden, a veces, ser engañados. Las sustancias utilizadas ahora ya son muy numerosas, y al Estado le cuesta largas, complejas y costosas investigaciones bioquimicas, quimicas y toxicologicas. Se sabe bien que desde los países asiáticos, a veces llegan productos pesqueros todavía vivos, y que son puesto en estado de coma artificial, para después ser 'despertados' en el momento justo. 

 

Los fraudes comerciales relativos a los productos pesqueros que han perdido su natural frescura son minimizados a veces, con el lavado con agua, sal y vinagre. Las branquias a menudo son tratadas con anilina y amoniaca, de manera que se evite la opacidad del muco. A veces se interviene sobre el producto mismo con tratamientos tales como: "el insuflar de aire, que sirve para hacer aparecer a los peces más nutritos; la impregnación con agua para hacerle aumentar el peso; el tratamiento con nitrato de potasio(salnitro) para reavivar el color y hacer aparecer el pez fresco, el uso de colorantes artificiales para donar al pez el color natural ". En fin los ejemplos no faltan, basta citar el monóxido de carbono utilizado para mejorar el color del atún y los polifosfatos añadidos para incrementar la cantidad de agua retenida y así aumentar el peso del pescado.

 

Al lado de estas metódicas, vienen utilizadas otras mucho más complejas, que prevén la utilización de sustancias prohibidas. Por ejemplo el denunciado cafodos prohibido en Italia, su utilización aumenta el riesgo para los consumidores, en efecto encumbre el natural agotamiento del producto pesquero, con lo cual aumenta el riesgo de contraer el sindrome sgombroide (HFP-Histamine Fish Poisoning, una patología simil alérgica resultante de la ingestión de pez alterado). Si, en efecto, el producto exteriormente aparece fresco y de buen ver, internamente se deteriora y sufre un proceso de decarbosilación, que transforma la histidina en histamina que, una vez ingerida, determinael sindrome sgombroide. Algunos tipos de pescados, en particular el atún, las sardinas, los boquerones, y más en general, el pescado azúl, tienen un tipo de composición proteica tal, que cuando dejan de ser frescos desarrollan gran cantidad de histamina.

 

Hay que esperar que los lectores, después de este informe. no se asusten, y si que deben controlar lo más posible lo que compran, posiblemente servirse de mercados pesqueros de confianza. Además es preciso confiar también en las intransigentes fuerzas del Nas que, siempre adoptan mucho rigor en los controles diarios tanto que, de vez en cuando, salen a los honores de la crónica: como el caso recién del secuestro de 32 toneladas de caballa al natural, confeccionado en Marrueco por estar infestado de parásitos. Según la Coldiretti (agricultores) en los últimos cinco años de crisis han casi triplicados los fraudes a la mesa con un incremento record del 170% del valor de los almentos y bebidas secuestradas por adulteración y/o falsificación. Dos de cada tres peces consumidos provienen del extranjeto pero el consumidor no sabe por falta de informaciones transparente. Y también se subraya el riesgo del aumento de los fraudes siempre "a la mesa" a causa de la difusión siempre más rentable de los alimentos low cost.


Matteo Gaffoglio.
http://www.afuegolento.com/

por dilam
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pescado salud
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