Manipular correctamente los alimentos

La correcta manipulación, conservación y preparación de los alimentos es muy importante para conservar el máximo de sus propiedades nutritivas. Dependiendo de cómo manipulemos los alimentos éstos pueden perder vitaminas y nutrientes.
Tras realizar la compra, hemos de almacenar de forma adecuada los alimentos para su conservación. El orden nos lo marcará su necesidad de refrigeración. En primer lugar, introducir los productos congelados en el congelador, de forma que no se rompa la cadena de frío y no pierdan nutrientes. A continuación los productos refrigerados (pescado fresco, huevos, carne, frutas y verduras, etc...) y por último los productos no refrigerados.

Verduras y Hortalizas
- Las verduras y hortalizas, una vez recolectadas, pierden vitaminas con relativa rapidez, por eso es importante consumirlas cuanto antes.
-Almacenarlas en el refrigerador hasta que vayamos a consumirlas.
-Poner las verduras en remojo durante mucho tiempo hace que pierdan nutrientes. Es mejor lavarlas con agua abundante y escurrirlas cuidadosamente.
-Las hortalizas pierden vitaminas (B1 y C) cada vez que le hacemos un corte, por tanto, es mejor hacer trozos relativamente grandes.
-Para evitar la pérdida de nutrientes a la hora de cocinar verduras y hortalizas es conveniente: no ponerlas en remojo, cortalas en los menos trozos posibles, cocinarlas con piel, utilizar poca agua y tapar la olla. A más tiempo de cocción, más pérdida de nutrientes, por tanto, es preferible una cocción corta y a alta temperatura que una larga y a fuego lento.
-Aderezar con vinagre o limón ayuda a conservar las vitaminas más tiempo.
-En la lechuga, no desechar las hojas más oscuras pues son las más ricas en vitaminas.
-La verduras congeladas es aconsejable cocinarlas sin descongelarlas previamente.

Fruta
-No almacenar en exceso, comprar lo que vayamos a consumir en 2 o 3 días.
-Guardar en lugar fresco.
-Aquellas que tienen una piel comestible comerlas sin pelar.
-Los zumos es conveniente beberlos inmediatamente para evitar la oxidación de las vitaminas.
-Priorizar el consumo de la fruta de temporada.

Huevos
-Colocarlos en el frigorífico en posición vertical: de esta forma se evita que la yema entre en contacto con la cáscara y se contamine.
-Consumirlos en los 15 días siguientes a su compra.
-Para comprobar su frescura hay que sumergirlo en un vaso con agua: si se hunde es fresco, si flota no se debe consumir.
-Para una cocción correcta es necesario mantenerlos en agua en ebullición durante 10 minutos.
-La exposición a altas temperaturas destruye los microorganismos como la salmonella, por lo que es recomendable que, al prepararlos cocidos o en tortilla, la yema esté bien cuajada.

Legumbres
-Preservarlas del calor y la humedad.
-Antes de cocinarlas, ponerlas a remojo entre 6 y 12 horas.
-La legumbre de calidad tiene la piel brillante y sin arrugas. Con el tiempo, la piel se endurece y necesita más tiempo de cocción.
-El remojo es preferible hacerlo en agua fría: el agua caliente puede provocar la pérdida de vitaminas.

Carnes
-La carne cruda contiene microorganismos que pueden ser fuente de infecciones. La mayoría de ellos quedan destruidos con la exposición a alta temperaturas. Este aspecto se debe tener en cuenta a la hora de consumir carne cruda y evitar infecciones alimentarias.
-Al hacer la compra, se aconseja comprarla al final y, tras la compra, llevarla directamente al refrigerador, especialmente en verano.
-Golpear un poco la carne antes de prepararla ayudará a darle una textura más tierna.
-Añadiendo la sal al final de la preparación evitaremos que la carne se endurezca.

Pescados
-Como en el caso de la carne, cuando se acude al mercado o supermercado para realizar una compra importante, es aconsejable dejar su compra para el final. De este modo transcurrirá menos tiempo desde que se compra hasta que se introduce en el refrigerador.
-En el refrigerador debe guardarse perfectamente limpio y en un recipiente cerrado para que no transmita su olor a otros alimentos.
-El pescado fresco debe consumirse en el día, o, como mucho, al día siguiente. (En un congelador tres estrellas, el pescado puede conservarse durante meses.)
-Un pescado fresco debe tener:
-Cuerpo firme, rígido y con brillo
-Olor poco intenso
-Ojos claros, brillantes con forma convexa
-Branquias rojas y brillantes
-Escamas bien adheridas

Vía || nutriciolandia.com

por dilam
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